Senegal

Limitando por el oeste con el Atlántico, Senegal es una tierra de extraordinaria belleza natural. El norte ofrece ciudades vibrantes, resplandecientes y elegantes, mientras que el sur está lleno de palmerales, un fondo marino sensacional para el buceo y momentos de paz y tranquilidad.

Por un lado el Atlántico, por el otro, una plantación de cocoteros. El abrazo del mar y el vuelo de los pelícanos: está en Cap Skirring.

Navegar por la mañana en una piragua, o salir a pescar la nutria en los canales de agua salada. Recoger ostras a los pies de los manglares para asarlas en la parrilla, saborear un Tieb cocinado en la isla de Egueye. Aprender cómo cortar limones, pimientos y cebollas para cocinar un pollo Yassa, ¡aquí es todo un arte!

Bungalows con techos de paja y jardín tropical, ¡así es! El tiempo pasa entre largos baños, el ocio, los paseos en bicicleta de montaña y los pueblos Jola o practicando el swing en un fabuloso campo de golf. Y antes de partir, llévese en su maleta una pizca de Teranga, la famosa hospitalidad senegalesa.