China

Desde que Marco Polo viajó a China, muchos viajeros se han sentido atraídos por una de las civilizaciones más antiguas del mundo. Desde la Gran Muralla hasta las dramáticas montañas de Guilin, China lo asombrará, tal como lo hizo con las dinastías de emperadores que la gobernaron.

Hong Kong le atrapa. Hay rascacielos, tiendas y restaurantes. Hace calor, las plantas de frangipani se encaraman por las escaleras, un tranvía de los años 50 recorre los distritos de negocios hasta las playas. Aquí todo sorprende. Todo seduce. La cocina china, o Macao, el Las Vegas local.Dong'ao Island le relajará. En una playa de 15Km de largo, se encuentra este Resort de diseño con vistas panorámicas al mar de China, escondido en el corazón de una naturaleza exuberante. Aquí, disfrutará de un merecido descanso en su ultra espaciosa habitación, o podrá refrescarse en la piscina. Y si lo prefiere, puede probar el Stand Up Paddle, el esquí acuático, el trapecio volador,...No es un cuento chino, ¡todo está listo para que sea feliz!

Montañas que se iluminan de noche, rodeadas de campos de arroz como espejos y un parque museo plagado de espléndidas esculturas contemporáneas. En Guilin, el arte está por todas partes. Después de una sesión en el Club Med Spa by COMFORT ZONE digno del primer emperador, podrá jugar a ser pintor o escultor en medio de un paisaje fascinante que nunca olvidará.Desde el Tai-chi hasta la meditación, pasando por la enología y la escalada, salga a explorar y descubra el entorno como Marco Polo.Siga el cauce del Río Li y descubra los tesoros de China. Se excepcional cocina, tiendas de antigüedades, templos,...

En la provincia de Heilongjiang, en el extremo noreste de China, a 195 Km del aeropuerto de Harbin, Yabuli es la primera estación de esquí en China, donde se entrena el equipo chino de esquí alpino.

Al extremo sur de la isla de Hainan, la ciudad de Sanya es conocida como la "Hawaii Oriental", con un clima tropical parecido al del Caribe.Playas de arena blanca, bordeada por el Mar de China meridional, aguas cristalinas con reflejos turquesas y una exuberante vegetación componen un escenario paradisíaco.